Canción de amor #43
Porque te metes de madrugada a leerme
Porque es la canción más bonita que he escuchado en semanas...
Guillemots Made up love song #43
Labels: música
Labels: música

9 de marzo. Chris & Carla + Terry Lee Hale. Moby Dick. 21:30 h
17 de marzo. Matt Elliot + Manyfingers + Davis Thomas Broughton + Djs Ritmoso. Neu!Club@Galileo Galilei. 20:30 h
18 de marzo. Kristin Hersh + The McCarricks. Moby Dick. 20:30 h
Labels: música

Labels: Política, te lo digo a la cara: idiota
Labels: El artista invitado
Labels: Divagaciones
Gran cantante, mejor letrista. Su disco en solitario es grandísimo y sus vídos son tan divertidos como este.

Labels: Comics, placeres culpables, Una de esas películas que tanto te gustaban


Labels: música
"La siguiente película del tándem Azcona-Berlanga, El Verdugo (1963), lleva al límite lo expuesto en Plácido. Narra la vida de José Luis (Nino Manfredi), un joven que trabaja en una funeraria y que se verá obligado a casarse con la hija (Emma Penella) de un verdugo ((Pepe Isbert) cuándo éste les sorprende en la cama. Para poder conseguir el piso que desea la recién casada pareja, José Luis se verá obligado a heredar el oficio de su yerno.
De nuevo, se trata de una tragicomedia coral, construida a base de enormes planos-secuencia. La sólida construcción dramática de El verdugo descansa en el magnífico guión de Azcona, trufado de humor negro y costumbrista, que contiene algunos de sus mejores diálogos.
Este valiente alegato contra la pena de muerte provocó las iras del régimen franquista. El mismo dictador llegó a decir que “Berlanga no es un comunista. Es algo peor que eso: es un mal español». El filme sufrió el recorte de hasta 14 cortes (en total, más de cuatro minutos y medio) debido a las malas artes de la censura previa española. El verdugo se presentó en el festival de Venecia, donde ganó el Premio de la Crítica Internacional. El embajador de España en Roma, Alfredo Sánchez Bella, escribió una airada carta al Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Castiella, en la que manifestaba su opinión sobre la película: "- Me parece, simplemente, uno de los más impresionantes libelos que jamás se han hecho contra España; un panfleto político increíble, no contra el régimen sino contra toda una sociedad. Pretende ser de humor sólo en los títulos. El resto no pasa de ser una inacabable crítica caricaturesca de la vida española".
Más en el dossier sobre Berlanga que publicará Miradas de cine.
Estás viendo mi secuencia favorita de la historia del cine español.
Día de fiebre, tarde de nouvelle vague.
Estás viendo un fragmento de "Los cuatrocientos golpes, " de Truffaut

Labels: música
y salvaje!!
Como siempre, los vídeos están grabados con una cámara digital Canon que tiene ya años y blablabla.
Una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. ¡¡Y qué manera de coger el cigarro!!

Labels: música
y esta es Fandango, otra de las nuevas canciones de los planetas. Ya falta poquito para abril :))
Ya queda muy poco para el lanzamiento de La leyenda del espacio, el nuevo disco de, para mí, el mejor grupo nacional de los últimos 15 años. En esta primera tanda, y en riguroso directo, Verdiales y Alegrías del incendio (que tiene toda la pinta de ser single).

Gente abollada
“Finlandia es el país más rico y feliz de la tierra”. Lo aseguraba, cigarro en mano, el socarrón Aki Kaurismäki en la presentación en el pasado Festival de Cannes de Luces al atardecer (Laitakaupungin valot, 2006), la historia de soledad que culmina su llamada trilogía de los desheredados y perdedores de la sociedad moderna. Diez años el director finlandes había trasladado al celuloide el terrible problema del desempleo en Nubes pasajeras (Kauas pilvet karkaavat, 1996). La segunda parte de esta trilogía, “Un hombre sin pasado”, que gira en torno al drama de los sin techo, ganó precisamente el Gran Premio del Jurado en el citado Festival. Aunque en su momento hubo quien no le perdonó a la película su aparente ligereza, lo cierto es que Un hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä, 2002) es el capítulo más consistente de la trilogía, y uno de los mejores momentos de la filmografía de Kaurismäki.
La película narra la odisea de un hombre que, en su viaje a Helsinki para encontrar trabajo, es asaltado y golpeado por un grupo de ultraderechistas. Como resultado de la agresión, perderá por completo la memoria. En su camino se topará con los habitantes de una particular Corte de los Milagros finlandesa, en cuyo seno rehará su existencia, encontrando el amor en los brazos de una oficial del Ejército de Salvación.
El universo que plantea Kaurismäki en Un hombre sin pasado es casi el reverso luminoso de aquellas distopías planteadas por apocalípticos como JG Ballard en su trilogía de novelas publicadas a mediados de los años 70: Crash, La isla de cemento y Rascacielos. En sus páginas, el despiadado progreso tecnológico y la acumulación de errores sin rectificar de la humanidad genera ciudades enfermas en pura descomposición, diferencias abismales entre clases sociales y una sobrecarga de información que embota los sentidos.
Sin embargo, en lugar de cargar las tintas en el drama de unas personas que se ven obligadas a vivir en containers en la ribera de un río, el realizador opta por realizar un luminoso fresco de la dignidad humana. En este sentido, el filme participa del comunismo idílico al que el director se siente tan próximo. Los marginados del capitalismo feroz, a falta de bienes materiales, construyen una comunidad utópica en donde es posible despertar a la vida, sin tener que purgar por errores pasados. Esta visión voluntariamente simplista y netamente optimista aleja al filme del territorio que habitualmente peinan otros directores que militan en el cine social como Ken Loach, cuyos personajes acaban superados por su entorno y circunstancias. En esta utopía del lumpen, Kaurismäki desarrolla una historia de amor encantadora e ingenua, que convierte en creíble la magnífica interpretación del dúo protagonista, Markku Peltola y Kati Outinen (premiada con la Mejor Interpretación Femenina en Cannes).
Privado de recuerdos, identidad e incluso de su propio nombre, el antihéroe anónimo de la función actúa como bálsamo de aquellos que le rodean, contribuyendo a hacer su vida más soportable. En este sentido, debe tratarse de una de las pocas películas en la historia del cine en las que el espectador reza porque el personaje no recobre la memoria. La amnesia ha sido utilizada por genios como Hitchcock como mecanismo narrativo que genera suspense o hace avanzar la acción. En esta ocasión funciona a modo de epifanía para el personaje principal. Su imagen, con la cabeza completamente vendada recuerda a la figura icónica del mítico Jack Griffin en El hombre invisible (The Invisible man, 1933). Si en el clásico de Whale la invisibilidad del protagonista le lleva a perder la cabeza y a la degradación moral[1] , en la película del finlandés la invisibilidad del protagonista le sirve para comenzar su particular viaje de redención.
En realidad, no estamos tan lejos de los territorios frecuentados Frank Capra, aunque a diferencia de las películas de éste, aquí el Estado se muestra como un ente opresor que margina a los desheredados al borde mismo del río, aunque les echaría de cabeza al mismo si tuviera la oportunidad. De hecho, el director finés ha afirmado en más de una ocasión que Qué bello es vivir (It´s a wonderful life, 1946) fue una de las influencias directas a la hora de realizar Un hombre sin pasado.
Lo cierto es que la película remite en muchos sentidos al artificio idílico del que tanto gustaba Capra, y certifica el gusto de Kaurismaki por el cine de hechuras clásicas. Por muy bizarros que nos puedan parecer los personajes de sus películas, y esta no es una excepción, el director finés hace acopio de luz maravillosamente artificial, escasos movimientos de cámara, contrarréplicas mordaces y gestos perfectamente coreografiados. Cabe recordar que la anterior película filmada por el director, Juha (Juha, 1999), suponía un homenaje en toda regla al cine mudo. El guión de Un hombre sin pasado, que el director asegura haber filmado en el plazo record de una semana, está repleto de frases cortantes y directas que en muchos casos se podrían haber sustituido por intertítulos. Tales frases son pronunciadas por los personajes de la película sin que apenas se despeguen sus labios. No importa que se trate de una declaración de amor o una verdad inconfensable, porque a los personajes, que por su situación bien podrían pasar por la versión actualizada de los románticos marginados del primer Chaplin, parecen alumnos de la escuela de hieratismo de Buster Keaton.
El laconismo expresivo de los personajes de Kaurismäki ha hecho que se le compare en ocasiones con Ozu o Bresson. El finés asegura que se trata de una elección personal, porque no soporta a los actores que gesticulan y gritan en exceso, aunque en más de una ocasión no podemos evitar preguntarnos hasta que punto documenta la fauna finlandesa o hasta qué punto abusa del recurso. Lo cierto es que le viene como anillo al dedo en una película que juega tanto con el contraste a nivel formal y narrativo. El director impregna de humor negro, cuando no absurdo, unas situaciones que en condiciones normales no deberían movernos a la carcajada. En una de las secuencias de la película, el protagonista acude a visitar a su esposa tras recobrar su memoria. Allí se encontrará con el nuevo compañero de la mujer. Ambos, sin mover un músculo de la cara, deciden retarse, más que nada porque es lo que se supone que se debe haber en esas situaciones. En otro de los momentos, el guardia de seguridad del puerto advierte al protagonista que su perro Hannibal podría devorar a cualquier persona si se lo propusiese. En realidad, el can (al que da vida Tähti, la mascota del propio Kaurismäki) parece nadar en la ataraxia, como el resto de personajes.
Este contraste también funciona a nivel formal. Aquí no se apuesta por una fotografía de colores fríos y una iluminación opresiva, como cabría imaginar por el terrible tema que se está narrando. En su lugar, Tino Salminen, que trabaja como director de fotografía con Kaurismäki desde hace más de 25 años, potencia los colores intensos para la iluminación exterior, y trata de dignificar en la medida de lo posible a los desheredados en las escenas de interior. Incluso la banda sonora, tan magnífica como siempre en los filmes de Kaurismäki, combina con rubor temas de rockabilly marciano con piezas de sabor más añejo. Un hombre sin pasado juega a la acumulación de contrastes, y su afilado humor negro puede hacer que olvidemos que estamos ante una obra mucho más depurada a todos los niveles de lo que puede deducirse en un primer visionado.
El texto debería estar colgado en Miradas de cine durante las próximas horas. Pertenece al dossier que la revista ha elaborado sobre la figura y obra del director finlandés Aki Kaurismäki.
[1] podredumbre llevada hasta el extremo en la aproximación al tema de Paul Verhoeven: El hombre sin sombra (The hollow man, 2000)

Labels: música, Podemos ser héroes


Labels: música
El hombre que mató a Liberty Valance, mi película favorita de John Ford; mi película favorita con James Stewart; casi mi película favorita de la historia del cine.

Labels: música

Labels: Divagaciones, Política, te lo digo a la cara: idiota
Labels: música
Labels: periodismo
En marzo se publicará Una verdad incómoda, el libro de Al Gore sobre el calentamiento global que ha vendido más de setecientos mil ejemplares y ha sido traducido, cuando se estrene en el mercado español, a 23 idiomas. Por aquí hemos podido ver antes el documental homónimo que, digámoslo ya, cinematográficamente no vale un pimiento. Esos contrapicados de Gore apoyado en el cristal de la ventanilla de su coche, las animaciones de Todo a 100 con las que se ilustran las teorías que se exponen, las referencias gratuitas a su derrota contra el miembro (más) tonto de la familia Bush... Pero si formalmente al club de amigos de las tormentas nos pareció un desastre el documental, lo que se cuenta no es para tomárselo a guasa, excepto que seas tan ignorante/retorcido como para apoyar a los neocons que piensan que lo del cambio climático es una cosa de progres. Si no puedes comprar el libro o no has tenido la oportunidad de ver el documental, aquí están los diez consejos para poner tu granito de arena a la hora de frenar el calentamiento global
1.- Cambia de Luz
Si cambias una bombilla normal por una compacta fluorescente ahorrarás 400 kilos de dióxido de carbono al año.
2.- Conduce menos
Camina, muévete en bici, comparte el auto, o utiliza el transporte público más a menudo. Ahorrarás 1.5 Kg de dióxido de carbono por cada 5 kilómetros que hagas sin conducir.
3.- Recicla más
Puedes ahorrar 1.000 kilos de dióxido de carbono al año con solo reciclar la mitad de tu basura.
4.- Comprueba tus neumáticos
Mantenerlos inflados correctamente puede mejorar el rendimiento de combustible de tu vehículo. Cada litro de gasolina libera 2.5 Kg de dióxido de carbono.
5.- Usa menos agua caliente
Calentar agua consume mucha energía. Instala una ducha de baja presión (ahorras 3 toneladas de dióxido de carbono al año) o lavando la ropa en agua fria o templada (ahorras 225 kilos al año).
6.- Evita comprar productos con mucho envoltorio
Puedes ahorrar 545 kilos de dióxido de carbono si reduces tu basura en un 10%.
7.- Regula el termostato
Baja el termostato 2 grados en invierno y súbelo 2 grados en verano. Con este sencillo ajuste, podrás ahorrar unos 900 kilos de dióxido de carbono al año.
8.- Planta un árbol
Un sólo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.
9.- Apaga los aparatos electrónicos que no estés utilizando
Sólo con apagar la TV, el DVD, el Equipo de Música y el PC cuando no los estés utilizando, ahorrarás miles de kilos de dióxido de carbono al año.
Labels: Divagaciones, Política
Anna Karina y Eddie Constantine tratan de definir el amor en Alphaville (Jean-Luc Godard, 1965)
Al final se le va a atragantar a Google la compra de YouTube. Aparte de dejarse 1.500 millones de dólares en la operación, y seguir sin tener claro el beneficio comercial que podría sacar del sitio, ahora se enfrenta a las iras de Viacom, que le exige la retirada de cien mil vídeos colgados sin autorización.
Viacom es propietaria de MTV, Paramount, VH1 o Nickelodeon, y no le hace mucha gracia que millones de usuarios vean cada día sus programas en YouTube sin llevarse un duro. Claro que a nadie se le escapa que muchos internautas han descubierto algunos de sus programas bandera, como la hora chanante, precisamente gracias a YouTube.
Como ambas partes salen perdiendo si se retiran los vídeos, imagino que al final el asunto se arreglará con unos cuantos millones de dólares de por medio. Mientras, en YouTube aseguran que están implementando los filtros adecuados para que no se cuelgue material protegido por derechos de autor, dando por supuesto que los usuarios van a ser fieles al sitio contra viento y marea. A lo mejor no se acuerdan del aluvión de usuarios que perdió Napster cuando se bajó los pantalones ante la industria audiovisual estadounidense.
Mientras se arregla la cosa, seguiremos disfrutando de vídeos tan estupendos como estos de la difunta Hora Chanante (por cierto, se rumorea que vuelve en septiembre en una cadena generalista).

Labels: Divagaciones
Labels: música
Labels: música
Labels: música